sábado, 27 de febrero de 2016

Simbolismo y discurso crítico latinoamericano

Julio Ortega (ensayista peruano) "Nacimiento del discurso crítico" Tomado de Cuadernos Americano No. 18 Embajada del Perú & UNAM México 1990 (págs 178-189)  

Guaman Poma elige la mirada alucinada: el relato de los pueblos y los hombres, de las instituciones  y las clases; y así arma el gran fresco de la vida cotidiana, la versión trágica de  una realidad que él entiende como un mundo al revés. 

Esa vida nos conmueve con su inmediatez, con su presencia vertiginosa. Una verdadera conmoción social ha trastocado todos los órdenes , y los hombres experimentan una historia que pierde sus orígenes y carece de nuevos fines poseída por la dispersión. De ahí, el dramatismo del relato: había dolor, concluye Guamán, era cosa de reír.  La existencia se torna absurda. Y sin embargo, un propósito coordina por dentro del delirio del testimonio: el de explicar ese mundo del sin sentido porque el cronista sabe que el sentido es posible.  El orden del universo es también el orden social, y el centro de esa coherencia es el buen gobierno.  La experiencia nacional se ha fracturado: es una pérdida profunda, la pérdida de un centro de gravedad y de sentido.  Por ello, la tarea que asume Guamán Poma es del todo creadora: decide recorrer él mismo el extravío nacional, escribir la errancia y el azar, para proponer con la escritura y con la denuncia, el otro orden de la crítica, el nacimiento del discurso crítico. 

Así influyen Garcilaso y Guamán: en la fundación del entendimiento critico de la experiencia peruana (y latinoamericana). El primero desde la imaginación crítica que propone una realidad paradigmática. El segundo, desde la descripción impugnadora, que propone una realidad depredada. Ambas manifestaciones de la crítica presiden nuestro entendimiento de la condición nacional. 











SINOPSIS: Madeinusa es una niña de 14 años y dulce rostro indígena que vive en un pueblo perdido de la cordillera blanca del Perú. Este extraño lugar se distingue por su fervorosa religiosidad. A partir del Viernes Santo, a las tres de la tarde -justo cuando Cristo muere crucificado- hasta el Domingo de Resurrección, el pueblo entero puede hacer lo que le venga en gana. Durante los 2 días santos no existe pecado: Dios está muerto, no los ve. Todo es aceptado y permitido, sin remordimiento alguno año tras año Madeinusa, su hermana Chale y su padre Don Cayo, el alcalde y mandamás, conservan esta tradición sin cuestionarla, pero todo se verá cuestionado con la llegada de Salvador, un joven geólogo de Lima que viajará al pueblo y sin querer, cambiará el destino de la muchacha. (<para su análisis como representación simbólica /hechos, creencias, imaginarios, costumbres, subjetividades, entornos, realidades, ficciones y mitos) 




La última clase: 







domingo, 21 de febrero de 2016

De la apropiación del discurso, hacia la legitimación de un orden

Como bien nos ha mostrado el transcurso histórico de las civilizaciones de las llamadas "civilizaciones modernas", la razón lógica que fundamenta el ser de ellas es cruzada (al igual que casi cualquier principio identitario) bajo un sentido de la diferenciación, es decir; una construcción del ser a partir de aquello que lo diferencia. Como bien lo señalaba Pierre Bourdieu, los sistemas duales de diferenciación social crean anclajes psíquicos en el sujeto que de alguna u otra manera son exteriorizados y sobre todo objetivados por su entorno, sin más fundamento que el mismo discurso ya que este se nos presenta como un producto naturalizado.

Desde estas perspectivas contrapuestas, es como podemos trazar una historia desde nuestros pueblos colonizados, el fundamento que daría sustento ético y moral al avance propio de la explotación y la extracción de materias por parte de los colonizadores europeos en América, sentaría sus bases en la apropiación de un discurso que no haría más que calar en lo más profundo de la barbarie pero "sin caer en esta". La domesticación de aquellos animales que caminan en dos piernas, y como bien lo señala Julio Ortega, el reclamo por la tierra prometida, se convierte en razón suficiente para justificar la barbarie del hombre moderno, entre hombres y bestias, el destino de nuestros pueblos originarios fue escrito por la pluma del vencedor.

"El origen de los mitos carece de menor importancia que los procesos permanentes de refundación social que operan alrededor de ellos. Este hecho explica el cambio permanente de las formas literarias u orales de los mitos, y la permanencia de algunas estructuras profundas del discurso mítico y su eterno retorno cultural y fundante de la integración social de las comunidades, los pueblos y las naciones..." (Mora, 2007, p.24)

Así como lo plantea Mora (2007) en la cita anterior, pareciera que el discurso convertido en mito, siempre ha estado presente en todo colectivo que implique de alguna u otra manera, la cohesión de un entramado social a cualquier escala geográfica. El discurso crea realidades que al mismo tiempo crean estructuras en el pensamiento que a su vez son proyectadas en la realidad tangible en la cual nos movemos, dicho en otras palabras, a final de cuentas nos movemos a través de "estructuras estructurantes", los espectros del lenguaje ya sean mitos o realidades factibles,  saltan al plano real para la conformación de ordenes en diferentes niveles y en muchos casos, para el cumplimiento del mandato de distintas élites.

Es así como podemos entrever como el discurso, y más específicamente, el discurso mítico, crea héroes y monstruos, la existencia de un monstruo clama por el accionar del héroe conquistador que a toda costa deberá actuar por el bien común de su pueblo, aunque este sugiera unánimemente el opacar todo rasgo de raciocinio.







jueves, 11 de febrero de 2016

Breve repaso histórico de los discursos desde la perspectiva latinoamericana: el caso indiano

Los discursos críticos en Latinoamericana tienden a converger en raíces comunes desde la comprensión de la identidad indígena y sus vínculos socio-históricos. Para extrapolar su estudio, se toma hoy el análisis comparado del caso peruano con base a tres notables aportes: un análisis de discurso sobre el Inca Garcilazo y Guamán Poma de Ayala, el ensayo sobre el Problema del Indio y de la Tierra por José C. Mariategui y la obra literaria "Los Ríos Profundos" de José María Arguedas. Es de esperar que se logren conocer los factores de trasmutación cultural y los conceptos del imaginario asociados; desde utopías a realidades aplicadas por políticas de dominio. Cual es la riqueza de la transversalidad crítica en estos autores y por qué es importante su aporte en la contemporaneidad social-cultural en los estudios latinoamericanos?

Reflexionemos...





VER:

lunes, 8 de febrero de 2016

Comunicación y Derechos: La tendencia de las redes sociales en la comunicación y los medios tradicionales de conexión en la cultura



Nuestro país y la región en general de Latinoamérica no se escapan de la influencia de  intereses o grupos con notorias intensiones políticas o económicas, las cuales acaparan no solo espacios de comunicación, sino que manejan e inyectan discursos que orientan a sociedades de consumo, amplían las brechas sociales o inculcan saberes externos al contexto. Lo anterior es una razón de preocupación entre las disciplinas sociales que nos ocupamos de temas como la cultura, la sociedad y la noción humanista de la vida en sociedad.
 Por tanto, se hace necesario cambiar las estrategias en que tradicionalmente se ha esquematizado la comunicación, con el objetivo de fortalecer el arraigo en la cultura propia y desarrollar un filtro crítico de las nuevas influencias traídas por los medios de comunicación y las tendencias globales.
Para ello, las instituciones, actores políticos y sociales, así como los espacios clásicos y rutinarios de divulgación de la cultura deben integrar en sus estudios y puestas en práctica, las nuevas tendencias de conexión de las personas (influencia de la redes sociales a partir de la ola tecnológica), pero dando valor agregado a la prácticas sociales y de unión comunal tradicional.
Considero que ninguna red social puede desvalorizar medios de comunicación tradicional, mucho menos vaciar su alto contenido de valor simbólico y riqueza en experiencia, muchas veces ancestral.
Llama la atención como García Canclini (2012)  analiza el derecho a la diferencia y el derecho conectivo. A pesar de cada uno se distingue e inclusive pueden llegar a verse como contrarios, en realidad tienen mucho que ver entre sí;  inclusive, dependiendo de cómo se analice estos derechos pueden llegar a depender uno del otro.
La globalización dedica sus estrategias a establecer modelos en los cuales las políticas tradicionales y la noción particular no tienen espacio, se espera que las normas económicas dirigidas desde las economías neoliberales se fusionen con las nacionales con el fin de generar un son de “desarrollo” conveniente a las grandes economías internacionales. Siendo este el panorama, en ¿Donde está el derecho a la diferencia? y principalmente, ¿Cómo puede interpretarse el derecho conectivo de las sociedades o grupos culturales dentro de este panorama?
Es claro como empresas de medios de comunicación nacional e internacional dirigen los discursos de las masas: Noticieros, Cine, medios escritos y actualmente, las muy variadas Redes Sociales. La tendencia a estar conectados crece día a día, pero ¿Qué tipo de conexión es esta?, ¿Quien o quienes la dirigen?, o más bien ¿Cómo se participa en ella?
Estoy de acuerdo al citar el Garcia Canclini (2012), al presentar un contexto muy claro con respecto al reduccionismo sociocultural con el que conviven las sociedades y en el cual los medios de comunicación de industrias monopólicas tienen una fuerte influencia y control:

“La pluralidad sociocultural que fue antes homogenizada por las políticas de unificación o mestizaje, sobre todo nacionales, ahora sufre un reduccionismo mayor, proporcional al grado de concentración monopólica de las industrias editoriales y audiovisuales de las empresas periodísticas y los medios musicales transnacionales.” Pp.22

Preocupa por tanto el camino de conexión que puede estarse presentando en diferentes contextos de nuestras regiones, algunos de ellos muy vulnerables al cambio cultural de las comunicaciones. Las ciencias sociales y sus científicos como tal, deben emprender de igual manera una tendencia a renovar las formas de entender la cultura y los derechos de comunicación.
Trejo (2012) interpreta estas influencias de medios de comunicación controlados como un factor de vulnerabilidad y restricción de la libertad de comunicación en la sociedad, recomienda por tanto, que sean las mismas ciencias las que se encarguen de estudiar estos fenómenos con el objetivo de que se logren identificar soluciones y nociones más acertadas en pro de una verdadera libertad de comunicación y vivencia de la cultura.

“Sin un trabajo serio y sistemático acerca de la circunstancia y los contenidos de los medios, que tome en cuenta sus lenguajes y prácticas, que sea capaz de entenderlos en sus contextos sociales, que los conciba como afluentes de la cultura popular pero también como recursos del poder político, que estudie tanto a las audiencias como las modalidades de producción, que advierta sus implicaciones jurídicas, tecnológicas, históricas, entre otras vertientes disciplinarias, no comprenderíamos a los medios mismos y sería imposible diseñar políticas públicas capaces de promover una comunicación interesada en los derechos de sus sociedades.” Pp.114.

Por tanto, las instituciones, los partícipes de la cultura y disciplinas sociales que nos interesa el trazar de la comunicación en las sociedades debemos abogar por medios más democráticos, en donde la digitalización y la conexión a mano estén integrados, pero en un contexto en el cual se conozca a cavidad sus antecedentes, su desarrollo y una perspectiva de proyección a futuros no muy lejanos. Por otra parte, las nuevas tendencias no pueden llevar al abandono de  espacios y líneas de comunicación tradicional; muchos de estos se manifiestan con gestos, palabras y expresiones corporales y espaciales con alto valor intangible; por si mismos cuentan historias ancestrales y remiten a una parte del pasado que conforman las sociedades que hoy en día conocemos.
La estrategia por tanto, debe de ser utilizar el potencial de las nuevas tendencias de las redes sociales y su fuerte potencial de comunicación de las personas, para revalorar la cultura propia y con ello, generar un pensamiento crítico en pro de su conservación y vivencia a pesar de enfrentarnos a tiempos de cambios globales.

lunes, 1 de febrero de 2016

La identidad como derecho humano y su relación con la comunicación


Dentro de la construcción de la identidad colectiva, se encuentran varias instituciones validadas socialmente, que guían hacia el sendero de lo que se es y lo de no se es. En efecto, la identidad, en última instancia, es aquel conjunto de elementos simbólicos que nos hace sentir que somos y qué no deberíamos ser. Así pues, las estructuras sociales ejercen presión en diversos espacios, para delimitar hacia dónde nos podemos dirigir y qué deberíamos de rechazar, partiendo del hecho de que todas las personas somos iguales. Ejemplo de estas instituciones que validan lo que somos, se encuentran la religión (la iglesia), el sistema educativo, la familia, grupos de pares y los medios de comunicación.

Los medios de comunicación en la actualidad, han incrementado su alcance e influencia, si se toma en cuenta que la globalización – es decir, el acceso a la información de manera inmediata, gracias a componentes como la red – ha permitido que la velocidad de la información llegue prácticamente al instante en que los acontecimientos se dieron. Sin embargo, se ha notado que la influencia de los medios de comunicación, permean seriamente en la opinión y la visión de mundo de las personas, y, por tanto, en la construcción de lo que se debe ser y lo que no se debe ser.  Lo curioso de todo esto, es que los medios de comunicación han dado ejemplo de que su influencia va con mucho peso, y sobre todo para crear consenso, pero también para otros aspectos negativos. Así lo plantea Trejo (2012), quien indica que:

“Los medios son recursos formidables para crear consensos y movilizar a las sociedades, pero también para confundir y para propiciar, o afianzar, el sometimiento de los ciudadanos a regímenes autoritarios. El populismo mediático, que reproduce viajes costumbres clientelares apuntalándose ahora en los medios y en otros casos de plano subyugándolos a sus intereses, se está convirtiendo en nuevo escollo de las democracias contemporáneas.” (p.113).

Ahora bien, la tradicional forma de comunicación masiva, tal cual la conocemos (televisión, radio, periódicos), ha ido cediendo espacio a las nuevas formas tecnológicas, que son prácticamente generadoras de información “in situ”. En efecto, los denominados “smartphones”, “laptops”, “tablets”, entre otras herramientas, son de fácil acceso en diversas zonas, y generan comunicación ágil, pero subjetiva, y por tanto, me cuestiono sobre esas formas de construir opinión entre quienes revisamos la información “in situ” que ha sido colocada por una simple persona, desde su aparato tecnológico. Su opinión, ahora es vista por cientos de personas, y puede divulgarse – o así nos lo hacen creer – velozmente por diversas partes locales, o incluso, mundiales.

Por lo tanto, en este contexto, la reflexión sobre la comunicación y su influencia en la construcción de la identidad, se me dispara hacia diversos campos. Por el momento, quiero ir cerrando la opinión, por medio de la siguiente correspondencia: el derecho humano de construir la identidad y su relación con respecto a la comunicación.

Teniendo brechas tan impresionantes en diversas partes del mundo, a pesar de lo “perfecto” que pareciera ser en la actualidad todo aquello a la información y su acceso, que no existe en otros sitios del mundo. Sin embargo, desde el otro lado, es decir, aquellas zonas donde hay un acceso sobredimensionado, se replantean formas de construcción de la identidad. Y aquí deseo apoyarme de la reflexión plateada por parte de Fernández (2012):

“habría que preguntarnos también por el derecho a la identidad respecto a ciertos fenómenos que en esta primera década del siglo XXI han emergido con respecto con fuerza. Ilustro con la respuesta de otra alumna, también de 18 años de edad, cuando le pregunté por qué me entregaba sus controles de lectura con muy diferentes nombres y en vez de sus apellidos sólo colocaba iniciales. ‘Ay, maestra, son mis álter egos con los que juego en Second Life’; mi sorpresa crecía a mediada que me relataba sus diversas vidas en diferentes cuentas.” (p.128).

Es evidente que la construcción de la identidad ha variado significativamente, y el ejemplo con la cita anterior lo confirma. Y es que me queda la reflexión que como personas tenemos derecho a la construcción de nuestra identidad, y aquellos signos que nos validen la misma. Pero en un contexto en que los derechos humanos son enfocados por medio de aspectos plenamente materialistas y economicistas, la validación de la identidad y su reconocimiento social, es complejo. Sin embargo, pareciera que la comunicación – viéndola desde el contexto actual – puede ser la alternativa para llegar a esa validación social, y romper con funciones clásicas de los medios de comunicación.

Bibliografía:
Fernández, F. (2012). Derecho a la Identidad y Comunicación. Comunicación y Derechos Humanos, Vega (Coordinadora), Universidad Nacional Autónoma de México. Editorial del Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Ciencias y Humanidades. México.


Trejo, R. (2012). Derecho a la Comunicación, Todavía no para Todos. Comunicación y Derechos Humanos, Vega (Coordinadora), Universidad Nacional Autónoma de México. Editorial del Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Ciencias y Humanidades. México.