miércoles, 27 de abril de 2016

Actualmente en el contexto Latinoamericano se cuenta con leyes y cuerpos legislativos nacionales e internacionales que promueven y otorgan a los pueblos originarios un papel integrador y dirigente de su cultura en la sociedad. Este tema es de mucha importancia en la comprensión de las redes de comunicación y cultura de América Latina, su promoción, puesta en práctica e integración en la conciencia de las personas permitiría una sociedad justa y con apertura a otras formas de estructurar las sociedades. Estas estructuras incluirían, como es común en las sociedades originarias la naturaleza y un papel distinto del ser humano en la misma.
El respeto y el fomento a la tolerancia son de vital importancia en el desarrollo identitario de Latinoamérica.  Su desarrollo conlleva a una sociedad más pacífica, democrática y  justa; es de esperarse que cada estado debe procure la aplicación de dicho cuerpo de leyes, ya que es la única manera de que las injusticias, las discriminaciones y las desigualdades cesen, logando con ello una sociedad totalmente integradora y consientes de la importancia de reconocer sus  raíces ancestrales.
El convenio 169 de la Organización Internacional del trabajo (OIT) refiere a pueblos indígenas y tribales en países independientes, permite a los pueblos originarios asumir el control de las maneras de desarrollo económico, formas de vida, sistema de creencias y  sus instituciones. Les concede la palabra y los coloca en una posición de peso en la toma de decisiones a nivel nacional que implique posibles impactos o injerencia en sus territorios o desarrollo cultural.
Este convenio ha demostrado en varios países la posibilidad y la necesidad de tomar en cuenta la opinión y posición de los pueblos originarios con respecto a ciertas políticas de desarrollo del país. Un ejemplo valioso y positivo de la aplicación de este recurso legal remite a a la obligación de consulta a los pueblos indígenas en Costa Rica, correspondiente al desarrollo de una represa hidroeléctrica estatal que impactará parte de los territorios de una de sus etnias (Cabecar). Esta obligación de estado ha generado un empoderamiento de la palabra y de la posición de los grupos indígenas en el país; así como una interiorización a nivel institucional de la importancia de tomar en cuenta el parecer de los pueblos originarios en asuntos en los cuales, se puedan ver afectados y más aún, de tener que respetar su parecer.
Otro ejemplo es la declaración de las Naciones Unidas sobre los derechos de los pueblos indígenas, la cual posiciona a los pueblos indígenas u originarios como iguales a los demás y la posibilidad de diferenciarse de éstos. Establece el respeto y la no discriminación como elementos de importancia, así la necesidad de promover, proteger sus modos de vida, saberes y concepciones de vida.


Por otro lado, se encuentran a las legislaciones internas de cada país concerniente a los pueblos originarios, las cuales no siempre son cumplidas o respetadas en su totalidad, representado uno de los principales retos a nivel latinoamericano, principalmente ante el abandono y notables niveles de pobreza y desigualdad que se identifican en los países latinoamericano.
Quisiera hacer realce a la clase en que expusimos nuestros multimedias, en esa ocasión expusimos elementos diferentes, pero todos bajo la misma visión, sociedad, cultura y desarrollo. En mi caso en particular, expuse una interpretación puntual de los que han sido las nociones de desarrollo vividas en diferentes comunidades de Costa Rica, aunque si contexto se asemeja a otras en el resto de América Latina. Este “desarrollo“ no siempre responde a los modos de vida, contextos o cosmovisiones de las comunidades en las cuales se imparte
Desde tiempos ancestrales nuestros pueblos han convivido muy de cerca con la naturaleza; tanto su vida como su forma de estructurar las relaciones sociales, no partía del elemento económico, sino de funciones o responsabilidades que cada miembro desempeñaba en sus poblados.
Desde la formación de las naciones y los estados en América Latina, hemos convivido con sistemas que buscan homogeneizar las culturas, con ello ignoran e inclusive menospreciar aquellas etnias o agrupaciones que no comparten su modelo o estructura. El capitalismo y los sistemas impuestos en nuestras economías son aliados de un patrón que conduce al consumismo.
Las redes de comunicación han tenido dos funciones, conectar a las personas y también funcionar para influir en los modelos de vida.
 García Canclini (2012) desarrolla las ideas del derecho a la conexión cultural, pero también el derecho a diferenciarse. Este elemento es importante, ya que su puesta en práctica no solo reconoce la pluriculturalidad en la sociedad, sino el derecho a poseer sistemas sociales, económicos y políticos acordes con los modos de pensar, estructurar y convivir de estos.



"Complejidad y Vida Cotidiana" de Xileny Ramírez Marchena

Para este caso, considero pertinente establecer una pequeña discusión teórica respecto de los principales postulados teóricos del paradigma de la complejidad, este desarrollo efectivamente tiene como principal referente a Morin como el padre de la complejidad.

En este sentido Morín (2007) nos comenta que: “en efecto, la ciencia occidental se fundó sobre la eliminación positivista del sujeto a partir de la idea de que los objetos, al existir independientemente del sujeto, podrían ser observados y explicados en tanto tales. La idea de universo de hechos objetivos, liberados de todo juicio de valor, de toda deformación subjetiva, gracias al método experimental y a los procedimientos de verificación, ha permitido el desarrollo prodigioso de la ciencia moderna.” (p. 65). 
La relación sujeto-objeto en esta perspectiva teórico-metodológica se caracteriza por una primacía del sujeto cognoscente, su función radica en observar los hechos sociales bajo una supuesta neutralidad científica, que aboga por la comprobación de hipótesis y un método experimental. Los sujetos y las sujetas de investigación personifican datos (en la medida que estos a través de la interacción producen hecho sociales concretos) que el observador procura cuantificar para dar validez a los supuestos teóricos en la construcción de conocimiento.
Mas sin embargo, Morin nos plantea la necesidad de hacer una lectura compleja de la realidad, es decir, una postura donde la relación sujeto-objeto se convierte más en una relación de pares, o lo que es igual, de sujeto-sujeto, dado que la construcción de conocimiento implica retomar la importancia del saber que poseen las personas, así como el medio cultural en el que se encuentran inmersos, pues supone el reconocimiento de relaciones conflictivas, antagónicas y de poder. En síntesis el investigador y la investigadora social retoman un proceso dialéctico que se caracteriza por el reconocimiento de un saber que es producido dentro de un marco cultural, las personas que forman parte de la investigación, se encuentran atadas simbólicamente a estructuras de dominación que condicionan su pensamiento y praxis social, a la vez, dicha estructura es re-construida y cambiada por los sujetos y las sujetas sociales en la praxis cotidiana. Este movimiento es tomado en cuenta de manera que la realidad social adquiere un dinamismo histórico que rompe con la noción de equilibrio en los procesos sociales, es entonces que podemos retomar la teoría del pensamiento complejo como el producto de una postura epistemológica que define la realidad en términos antagónicos y conflictivos.

Acá una obra de arte de entrevista

Saudos !!!





A propósito de "La sociedad como realidad objetiva" de Peter Berger y Thomas Luckman

Sin lugar a dudas pensar la realidad se presenta como un reto que logra converger el plano existencial, epistemológico y práctico del ser humano, se trata de un ejercicio en el cual se pone entre signos de pregunta el plano óntico, a saber, porque el conocimiento necesariamente nos da un lugar y un sentido en el mundo. Por otra parte supone hacer una lectura respecto de la posición teórico-metodológica que uno toma como profesional para poder explicar los fenómenos que convergen no solo en nuestro mundo sino también en el universo.
Más sin embargo, es necesario mencionar que, el conocimiento expresa en primera instancia, la capacidad que tiene el ser humano de conocer o hacer inteligible el medio que lo rodea, en este sentido representa una información que ha sido adquirida a partir de la experiencia (a posteriori), así como también a través de la introspección (reflexión que el sujeto hace acerca de su propio estado mental, incluyendo las ideas y sentimientos). Ahora bien, es necesario detenernos acá para un análisis más profundo de la afirmación anteriormente hecha. Si tomamos la frase capacidad que tiene el ser humano de conocer o hacer inteligible el medio que lo rodea, se tiene que afirmar el hecho de que el conocimiento se produce en un contexto específico, es decir, no es algo que esté flotando o que tenga un referente empírico como tal, solo se pueden evidenciar manifestaciones que dan cuenta sobre la existencia de conocimiento por parte de un sujeto o grupo social.  Por otra parte he de aclarar que el conocimiento al ser algo propio del ser humano, solo se construye en interacción con el otro, esto es, a través de la transmisión o comunicación del mismo. 
De esta forma, las distintas sociedades se caracterizan por poseer una serie de estratificaciones que incluyen factores económicos, culturales, políticos, psicológicos y hasta de estética (si se toma un “deber ser” como producto de la presión social, y que tiene como principal referente el cuerpo humano), esta particularidad refleja la heterogeneidad por la que se encuentra compuesta una sociedad, tanto en términos étnicos como culturales, lo cual trae como consecuencia la producción de una gran cantidad de conocimiento, esto genera que se expandan los límites de la aprehensión y las interpretaciones del mundo en el cual vivimos, si a esto le sumamos el hecho de que todas las culturas se distinguen por tener distintas ordenaciones de poder a nivel simbólico que influyen sobre el comportamiento de los individuos, debemos reconocer entonces que existe una jerarquía que dicta que es lo válido o no funcioanl al interior de estructura social.

martes, 26 de abril de 2016

Identidad y cultura: Ejemplo de lucha y resistencia

Dentro del contexto de la globalización, el discurso cultural homogenizante hacia patrones de consumo y división social, racial y económico está impreso en cada espacio de la vida cotidiana. Las resistencias vividas en América Latina por parte de los grupos originarios y afrodescendientes es una tendencia que cada vez más toman conciencias e intereses de los grupos asociados a la misma.
Las múltiples formas adoptadas para su participación y reivindicación remite a elementos tradicionales y con el auge de las redes sociales sus formas y alcances se amplían.
Sin embargo, quisiera recalcar a una de las prácticas de reivindicación cultural que sin duda alguna alcanza un impacto positivo y reflexivo en sus participantes y público en general que visualiza; dicha práctica remite al Baile de los Diablillos practicado por la comunidad indígena Boruca, en la zona sur de Costa Rica.
Dicho baile nace posterior a la conquista y colonia europea en Costa Rica y representa en cada acto la lucha que vive el indígena Boruca con la sociedad occidental y su intención de dominación cultural. Este baile tan particular representa no solo la lucha de un grupo, sino la conciencia y esperanza de continuidad de las poblaciones originarias de América Latina.
Su practica involucra a toda la comunidad en diferentes roles, así como a los visitantes que buscan visualizar cada detalle del ritual festivo. Este tipo de patrimonio cultural toma valor en un contexto que ha sido golpeado siglos y décadas atrás por parte de procesos de evangelización, ingreso de carreteras nacionales a sus territorios y un profundo abandono del estado en relación a sus políticas de salud y educación.
El desarrollo de esta festividad no solo exhala los valores de las comunidades indígenas, sino que les da la oportunidad de diferenciarse como grupo de las demás personas, además de reforzar su identidad como pueblo originario y como ciudadanos de un país que se ha reconocido a sí mismo como pluricultural.
El desarrollo de esta actividad permite reforzar un criterio de comunicar la historia, los valores y principalmente la necesidad de resistir ante las exigencias de un sistema económico excluyente y divisorio en la sociedad.

La identidad y comunicación en procesos de transformación global

Me gustaría compartir estos videos musicales, donde se presentan diversas situaciones, en donde la identidad es un eje transversal. Los cambios en nuestro planeta, son latentes e importantes para las temáticas latinoamericanas. Los videos son de un grupo canadiense llamado Arcade Fire, presentan situaciones de reflexión que nos llevan a cuestionar, cómo están nuestras realidades sociales latinoamericanas, cómo estas son influencias desde grupos de poder externos, con formas de construcción imaginarios, de organizaciones sociales. ¿cómo estas tendencias nos obligan a re-adaptarnos constantemente? Esto lo hemos vivido, lo estamos viviendo, y los videos nos dan ejemplo de ello.


Neoliberalismo: construcción del sentido común neoliberal, la cultura del consumo y medios de comunicación
Como bien se ha ido observando, los procesos sociales poseen un eje transversal referido a la colonialidad. En efecto, la colonialidad es un proceso que alcanza niveles subjetivos, siendo heredados y arraigados hasta en la actualidad. Y es que el caso específico del cantón de Santa Ana, presenta una serie de situaciones que permite relacionar procesos que se han ido imponiendo desde la década de los ochenta, con las reformas neoliberales, en conjunto con procesos capitalistas que se concretan en las transformaciones espaciales y en la construcción de las identidades del cantón.
Y es que, para comprender estos procesos de transformación, se debe partir de la razón del concepto de Neoliberalismo. No se pretende desarrollar una discusión sobre la constitución o enfoques del concepto, sino que, para efectos de este ensayo, el neoliberalismo es un proceso complejo que influye diversas áreas de complejo social. Para poder influenciar de la manera actual en el cantón de Santa Ana, hay dos aspectos que se conjugan a nivel histórico, por un lado, la situación centroamericana en la década de los ochenta tras la guerra de la región, y por otro lado, la mentalidad colonial por parte de los países de Centroamérica, que mantiene el enfoque de seguir modelos y procesos de países “desarrollados” al momento de buscar “apoyo” para salir de la crisis.
Cuevas (2012), menciona que el creciente poder hegemónico-político y militar de Estados Unidos, condujo a los países centroamericanos apegarse a los Programas de Ajuste Estructural, con una agenda que buscaba una serie de medidas bastante claras: “En general, las medidas incluyeron cortes profundos en los presupuestos y gastos públicos, devaluación de la moneda nacional, privatización de las empresas estatales, liberalización del comercio internacional y repliegue del Estado” (p.92).
Por lo tanto, no se puede comprender la dinámica actual en las transformaciones espaciales y en la construcción de las identidades en Santa Ana, sin dimensionar las situaciones que están alrededor de los procesos socioeconómicos, vistos como procesos complejos, que conllevan a la naturalización y nueva construcción del sentido común. En otras palabras, el neoliberalismo es algo más allá que una simple imposición de ajustes estructurales, sino que es un proceso complejo que influye todas las dimensiones sociales. Así lo plantea Cuevas (2012), quien asevera que el neoliberalismo:
“más que una o una colección de medidas económicas, constituye más que una verdadera corriente civilizatoria propia del capitalismo en su etapa de desarrollo, es decir, bajo el poderío del capital financiero sustentado sobre la revolución tecnológica acaecida en la segunda mitad del siglo XX” (p.99).
Los argumentos anteriores, conllevan a comprender que existe una dimensión de la corriente neoliberal, en la que se inmiscuye dentro del imaginario social de los diversos colectivos, por medio de lo que Cuevas (2012) denomina como “sentido común neoliberal” y de la “cultura de consumo”. En efecto, el autor plantea que existe un triunfo del neoliberalismo por medio de su intromisión a la cultura, por medio de esos dos elementos: El primero, es “una nueva sensibilidad y una nueva mentalidad que han penetrado muy profundamente en el suelo de creencias populares”, en el cual, se ha ido forjando “un proyecto tendiente a ‘manufacturar consenso’”, por medio de recursos multimillonarios y tecnología mediática, con el fin de “producir un verdadero lavado de cerebro que permita la aplicación aceitada de políticas promovidas por los capitalistas (p.92). El segundo, es decir, la cultura de consumo, es toda una forma de vivir por medio del consumismo, el cual, según Cuevas (2012), se materializa por medio de los centros comerciales, shopping o malls, mismos que “se han transformado en ‘catedrales’ contemporáneas de esta cultura de consumo. Este es, según el autor, el nuevo punto de encuentro y paseo de las clases sociales bajas y medias de las sociedades centroamericanas los fines de semana, donde se recrean los antiguos paseos a los parques y ciudades, dando vueltas por los diferentes pasillos de los centros comerciales, un espacio donde los jóvenes adolescentes se reúnen de forma segura ante un contexto violento e inseguro, pero es un sitio donde se privan de mercaderías que la mayoría sueña con obtener (p.100).
Ambos elementos en conjunto, van conformando patrones culturales de vida, los cuales, como lo indica Cuevas (2012):

“han sido estandarizados por parte de los medios de comunicación que difunden el american way of life y los estilos de vida derivados de la articulación del quehacer cotidiano en función de los ritmos de actividad y aspiraciones derivados de las nuevas formas de organización del trabajo impuestas por las reformas neoliberales.” (p.101). 

domingo, 24 de abril de 2016

La educación: Una herramienta social para el mantenimiento o el cambio.

Entender el sentido de la educación desde una mirada moderna nos ubica en diferentes dimensiones, muchas de estas trastocadas entre si, al mismo tiempo que la realidad social fundamentada sobre una clara lógica economicista pragmática y arrasadora ha reclamado su buena "parte del pastel" en este asunto. ¿Es la educación una herramienta de cambio, o es esta por el contrario una herramienta más para propagar el orden social sustentado bajo bases capitalistas?

Sin duda alguna, en las dos últimas décadas las diferentes coyunturas sociopolíticas han impactado profundamente todas las actividades humanas, incluyendo el tema de la educación, provocando una lucha interna en donde las aulas se han perfilado como legítimos aparatos de implantación ideológicas sin importar el bando político en el que se esté. Y desde este punto es como cabe divisar el campo de la educación (y los procesos de mediación pedagógica dentro de estos) como un espacio físico y simbólico disputado por las diferentes élites políticas en busca de adquirir una mejor posición en la escala del poder en donde también se encuentran espacios de encuentro entre las diferentes clases sociales, al menos en el caso de la educación superior donde los centros públicos de este tipo, son igualmente accesibles (y ansiados) tanto por estratos bajos y altos.  

Resulta complejo en tiempos en que la adhesión a sistema capitalista "es imprescindible" para nuestra sobre vivencia, el imaginar la educación como un medio hecho para un propósito diferentes a este. Sin embargo a lo largo del tiempo vemos como se han manifestado nuevas propuestas que quizá podríamos tomar como insumo para revindicar el papel de la educación en nuestros tiempos.

Como bien menciona Juan Gómez Torres en su artículo "Elementos teóricos y practicos de la pedagogía crítica..." es necesario y casi urgente, el crear una pedagogía orientada hacia la autodeterminación individual y colectiva, en donde los aparatos encargados de "educar" y "transferir conocimientos" dejen de funcionar como aparatos mediadores de un pensar hegemónico, sino más bien, que sean estos los instrumentos capaces de fundar una actitud crítica ante la reproducción cultural estereotipada y homogenizante.

lunes, 18 de abril de 2016

Quisiera establecer un pequeño comentario referido a dos lecturas, que aunque se guían por temáticas diferentes, de alguna u otra manera se entrelazan, ya que comunican elementos de importancia en el contexto latinoamericano; una de estas lecturas es la de Lorena Vargas Mora “Identidad, Pertinencia y Tenencia. Propiedades Psicoculturales“, la otra es el artículo escrito por Juan Gómez y Luis Gómez “Elementos Teóricos y Prácticos de la Pedagogía crítica: Más allá de la Educación, Metáfora, Escena y Experiencia“.
Por un lado, Vargas expone como los elementos identitarios son elementos propios de un individuo o colectivo, los cuales son indispensables para poder caracterizarse y principalmente reconocerse ante los demás; sin embargo, la autora menciona, como esta noción puede verse alterado en el contexto latinoamericano ante la estructura heredada desde los procesos coloniales, los cuales problematizan en América la noción de conciencia identitarios en varios grupos de la población.
Este problema no solo se puede visualizar desde el punto de vista identitarios, sino, como apunta Quijano (2000) desde la idea misma de “raza“,  estableciendo una estructura imaginaria de naturalizar o interiorizar la inferioridad biológica de ciertas etnias de nuestro continente. Por otra parte, hace alusión a la pertenencia a una tierra y a un sistema en el cual se dio un despojo y una apropiación por parte de población externa a la misma, aspecto que dificulta nuestro sentido identidad y arraigo.
Durante siglos y décadas los sistemas nacionalistas y educativos oficiales de nuestros países, han integrado elementos políticos en los discursos identitarios de nuestras naciones; la idea de que somos americanos, aunque no del todo asociados a los pueblos originarios, ha traído serias repercusiones en el entendimiento y aceptación de nuestras raíces ancestrales, así como con nuestra relación socio cultural pueblos originarios que hoy en día se desarrollan en nuestros países.
Afortunadamente, muchas de estas líneas de pensamiento político divisorio e inclusive clasistas, han ido mermando y se ha abierto hacia nuevas tendencias hacia la aceptación e integración pluricultural, en las cuales han tomado espacio no solo nuestras raíces indígenas, sino también las africanas, asiáticas, etc.
Los medios de comunicación orientan hacia un pensamiento único, asociado al modelo de consumo y vida occidental; es claro que la influencia que ejercen es fuerte, pero al mismo tiempo, han sido las redes sociales, producto de este pensamiento neoliberal globalizante, han permitido desarrollar un sentir hacia un mundo cada vez más cercano y pequeño, el cual ha permitido a muchos y muchas confrontar formas de pensar, actuar y discursos tradicionales practicados desde años atrás, los cuales desde múltiples perspectivas han sido cambiados o se encuentran en resistencia al cambio.
Gómez y Gómez (2011) exponen la necesidad de una pedagogía crítica, la cual permita a las personas desarrollar un carácter productor de cultura y no reproductor de esta; los cambios o transformaciones en los discursos y formas de enseñar y educar son la clave para lograr dichas resistencias, la liberación y el contraste en relación a las prácticas “deshumanizantes de la globalización neoliberal“ (p. 185).
Por lo tanto y tomando en cuenta la noción de identidad propuesta por Vargas y la necesidad de desarrollo de una pedagogía crítica de Gómez y Gómez, es posible visualizar y exigir romper esquemas y establecer una sociedad que confronte al sistema propuesto desde la ocupación colonial en américa, el cual no concluyó con los procesos de independencia en América, sino que fue adoptando formas acorde a la conveniencia del sistema globalizante y hegemónico Occidental.
La educación juega un papel no solo formador, sino integral en el ser humano, el desarrollo y puesta en práctica de una pedagogía crítica permitiría un mejor reconocimiento del ser, una identidad más acorde con el contexto y una relación más armónica con la naturaleza y demás poblaciones presentes en la sociedad en general; permitiría a la vez, identificar fallas en el sistema e integrar de una manera participativa a los sujetos y colectivos en todo lo referente a sus comunidades y naciones.




Identidad, Pertencia y Tenencia

El texto plantea una noción crítica en la relación epistémica: identidad-procesos de colonización. Esta primera lectura nos invita a reconocer al menos en un primer nivel de discusión, refernete a la doble vía sobre la que opera la categoría de la identidad, pues a partir de la época colonial, no solo se instaura en la psique latinoamericana una obsesión por tener clara cuál es nuestra posición en el mundo, sino que a la vez, nos pone en un plano de ordenamiento existencial en el que, la diversidad cultural queda homogeneizada a través de la invención del “sujeto indio”, firmemente legitimado a través de la raza.
La idea de raza en nuestras culturas nace precisamente de la semilla colonial, que impositivamente nos situó en un lugar del espacio físico y simbólico -cabe mencionar, de inferioridad y sumisión- y a partir del cual empezamos a dar nuestros primeros pasos para conformar nuestras propias identidades. Es por ello que se puede comprender en cierta medida como nuestra identidad latinoamericana está en contra, o al menos en desacuerdo con el movimiento que nos engendró.
Así nuestra identidad toma un viraje estructuralmente distinto con las formas de colonialismos tan fuertemente inculcadas por los colonizadores,  esto se fundamenta en hechos objetivos: la puesta en escena de los pueblos indígenas al sistema laboral internacional, la construcción de un imaginario dicotómico entre el “nosotros” y los “otros”, las nociones de centro/periferia como referentes de una mayor presencia o ausencia de desarrollo, la mutilación de los saberes ancestrales y el relacionamiento con la naturaleza, y el nuevo proyecto urbanístico propio de las sociedades europeas.
De esta forma nuestra identidad se encuentra íntimamente ligada a procesos de mutilación, apropiación de las tierras, racialización y esclavismo como las principales prácticas de la colonialidad, y como sugiere Maldonado (2007) es el ego conquiro la noción que nace y asu vez permite dar paso al ego cogito cartesiano. Se trata del nacimiento de una relación epistemológica fundada en los epistemicidios (término acuñado por Boaventura de Sousa Santos), en el cual el sujeto “es” y se constituye en la acción de conquistar, es decir: yo conquisto-luego existo.




 

De Memoria y Otredades

Efectivamente Cesar Carrillo Trueba da cuenta de un singular hecho en la antropología histórica, referente a la importancia que tiene la memoria colectiva como una unidad de análisis fundamental en el registro etnográfico para el estudio de los diferentes pueblos o sociedades (particularmente en América Latina).
El autor menciona de forma asertiva como ciertos pueblos "sin escritura" se valen de una diversidad de dimensiones socio-culturales para poder transferir el conocimiento a las nuevas generaciones, y con ello dejar una huella histórica que simbolíza una memoria colectiva, es decir, un registro que permite entender las formas de relacionamiento por las cuales se caracterizaban muchos de los pueblos originarios. De esta forma, los rituales a través del canto, los pictogramas, los movimientos del cuerpo, los sonidos, entre otros, simbolizan una compleja estructura de memoria social que los profesionales en antropología toman en muchas ocasiones desde un registro morfologico para así, descomponer o entender la lógica interna que existe destrás de cada de una de estas manifestaciones culturales.
Ejemplo claro de ello es la tribu Malinké, que son un grupo étnico del África Occidental. En la lengua de los Malinké la palabra ritmo se dice "FOLI". esta representa una palabra que sugiere más que una acción de tocar un instrumento percutivo, por el contrario; supone una palabra que da cuenta de toda su vida cotidiana, es decir, el sonido puede ser sentido, visto en cada una de sus prácticas culturales. A continuación un link de Youtube para disfrutar la riqueza de estas formas tan complejas de comunicación.

https://www.youtube.com/watch?v=lVPLIuBy9CY

En síntesis el autor nos recuerda que en la "sencillez" de ciertas expresiones o rituales de las sociedades se encuentran elementos muy complejos que son necesarios identificar y dar cuenta en los análisis de cada profesional, de esta forma se estarían manteniendo las propiedades reales de la fuente histórica, que va más allá de una sumatoria de partes...