Para este caso, considero pertinente establecer una pequeña discusión teórica respecto de los principales postulados teóricos del paradigma de la complejidad, este desarrollo efectivamente tiene como principal referente a Morin como el padre de la complejidad.
En este sentido Morín (2007) nos comenta que: “en efecto, la ciencia occidental se fundó sobre la eliminación positivista del
sujeto a partir de la idea de que los objetos, al existir independientemente
del sujeto, podrían ser observados y explicados en tanto tales. La idea de
universo de hechos objetivos, liberados de todo juicio de valor, de toda
deformación subjetiva, gracias al método experimental y a los procedimientos de
verificación, ha permitido el desarrollo prodigioso de la ciencia moderna.” (p. 65).
La relación
sujeto-objeto en esta perspectiva teórico-metodológica se caracteriza por una
primacía del sujeto cognoscente, su función radica en observar los hechos
sociales bajo una supuesta neutralidad científica, que aboga por la
comprobación de hipótesis y un método experimental. Los sujetos y las sujetas
de investigación personifican datos (en la medida que estos a través de la
interacción producen hecho sociales concretos) que el observador procura
cuantificar para dar validez a los supuestos teóricos en la construcción de
conocimiento.
Mas sin embargo, Morin nos plantea la necesidad de hacer una lectura compleja de la realidad, es decir, una postura donde la relación
sujeto-objeto se convierte más en una relación de pares, o lo que es igual, de
sujeto-sujeto, dado que la construcción de conocimiento implica retomar la
importancia del saber que poseen las personas, así como el medio cultural en el
que se encuentran inmersos, pues supone el reconocimiento de relaciones
conflictivas, antagónicas y de poder. En síntesis el investigador y la
investigadora social retoman un proceso dialéctico que se caracteriza por el
reconocimiento de un saber que es producido dentro de un marco cultural, las
personas que forman parte de la investigación, se encuentran atadas
simbólicamente a estructuras de dominación que condicionan su pensamiento y
praxis social, a la vez, dicha estructura es re-construida y cambiada por los
sujetos y las sujetas sociales en la praxis cotidiana. Este movimiento es
tomado en cuenta de manera que la realidad social adquiere un dinamismo
histórico que rompe con la noción de equilibrio en los procesos sociales, es
entonces que podemos retomar la teoría del pensamiento complejo como el
producto de una postura epistemológica que define la realidad en términos
antagónicos y conflictivos.
Acá una obra de arte de entrevista
Saudos !!!
Retomando lo que plantea el compañero Francisco, resulta de gran relevancia el tema de la complejidad en el análisis del mundo de la vida social, en cierto sentido esto nos obliga a pensar en el planteamiento marxista en el que por medio del materialismo dialéctico las dimensiones de la realidad y sobre todo del quehacer de los seres humanos recobraban un nuevo sentido.
ResponderEliminarEs claro que dentro de sus planteamientos aspectos como la diversidad cultural, y el género no fueron variables a tomar en cuenta, así como la particularidad dentro de totalidad, esto sin caer en los planteamientos deduccionistas expuestos por Karl Popper en obras tales como "La Miseria del Historicismo", en el que se defienden posturas que poco a poco acabarían por abrazar los cimientos del individualismo metodológico.
Ahora bien, desde el contexto de la comunicación asociadas a las nociones de complejidad, totalidad e individuo, nos es posible hacer una serie de planteamientos los cuales carecerían de sentido alguno se agregar la categoría de "homogenización de la cultura", rescatando el sentido de tecno racionalidad y tecno cultura expuesto por Vásquez, donde la razón del ser y el propio sentido que cruzo el ser humano es trasladado al uso o no de las nuevas tecnologías; muchas veces siendo nuestro "ser digitalizado" un ser con mayores alcances que el mismo humano en cuestión.
Civilización no es igual tecnología, la tecnología no es más que la instrumentalización de la actividad humada creada al igual que la ciencia en general, para facilitar nuestras necesidades, trasladas el razón de hombre civlizado a la tecnologización de nuestra existencia, es igual a aceptar y validar el camino erróneo, y sobre todo, cegador de la racionalidad instrumental impuesta por la perversa modernidad.