Entender el sentido de la educación desde una mirada moderna nos ubica en diferentes dimensiones, muchas de estas trastocadas entre si, al mismo tiempo que la realidad social fundamentada sobre una clara lógica economicista pragmática y arrasadora ha reclamado su buena "parte del pastel" en este asunto. ¿Es la educación una herramienta de cambio, o es esta por el contrario una herramienta más para propagar el orden social sustentado bajo bases capitalistas?
Sin duda alguna, en las dos últimas décadas las diferentes coyunturas sociopolíticas han impactado profundamente todas las actividades humanas, incluyendo el tema de la educación, provocando una lucha interna en donde las aulas se han perfilado como legítimos aparatos de implantación ideológicas sin importar el bando político en el que se esté. Y desde este punto es como cabe divisar el campo de la educación (y los procesos de mediación pedagógica dentro de estos) como un espacio físico y simbólico disputado por las diferentes élites políticas en busca de adquirir una mejor posición en la escala del poder en donde también se encuentran espacios de encuentro entre las diferentes clases sociales, al menos en el caso de la educación superior donde los centros públicos de este tipo, son igualmente accesibles (y ansiados) tanto por estratos bajos y altos.
Resulta complejo en tiempos en que la adhesión a sistema capitalista "es imprescindible" para nuestra sobre vivencia, el imaginar la educación como un medio hecho para un propósito diferentes a este. Sin embargo a lo largo del tiempo vemos como se han manifestado nuevas propuestas que quizá podríamos tomar como insumo para revindicar el papel de la educación en nuestros tiempos.
Como bien menciona Juan Gómez Torres en su artículo "Elementos teóricos y practicos de la pedagogía crítica..." es necesario y casi urgente, el crear una pedagogía orientada hacia la autodeterminación individual y colectiva, en donde los aparatos encargados de "educar" y "transferir conocimientos" dejen de funcionar como aparatos mediadores de un pensar hegemónico, sino más bien, que sean estos los instrumentos capaces de fundar una actitud crítica ante la reproducción cultural estereotipada y homogenizante.
Compartiendo con Danny algunos criterios, me parece que la educación en el contexto actual, es una herramienta que ha sido utilizada como un medio de control, tal cual, mantenga un estatus económico de consumo que se relaciona con la identidad. Deseo comparto un ejemplo muy cercano, en el que conozco muchas personas que se encuentran trabajando en los denominados “share services” o en español, servicios compartidos. Este tipo de servicios son los que prestan desde Costa Rica a empresas transnacionales, ubicadas principalmente en Estados Unidos. Costa Rica, es un país muy solicitado para este tipo de servicios, ya que el país ofrece una serie de condiciones, dentro de las que está el personal humano.
ResponderEliminarEste último es el que deseo comentar, ya que la población estudiantil de colegios técnicos, se están preparando para llegar a este tipo de empresas: salario alto, horarios extensos, sobrecarga laboral, sin embargo, la condición salarial permite tener acceso a una serie de condiciones materiales para tener un estatus que, desde el punto de vista social, es una condición de éxito. Visualicemos, que actualmente, la educación está preparando a las personas a trabajar en las que se podrían denominar como maquilas modernas.
Ahora bien, la comunicación, por medio de los medios masivos, han estado como aliados para visualizar como el deber ser: trabajar desde jóvenes, estudiar carreras técnicas o específicas para poder mantener el estatus económico, y que la realidad social, debe basarse en el aprender dichas técnicas, sin ser críticos.